Con el objetivo de buscar una mayor conexión entre el ser humano y la naturaleza habrá un regreso al origen en los hogares. Predominará el uso de materiales naturales, reciclables y orgánicos.


Yeso ladrillo, madera muy natural, piedra, luz de día y vida vegetal, serán los materiales favoritos de esta temporada.

El uso de accesorios cromados, acabados brillantes, maderas obscuras con vetas contrastadas, colores pardos cómo el azul petróleo nos hacen sentir de vuelta al interiorismo de los años 70.

La tendencia actual es combinar estilos, colores y texturas. La incorporación de materiales suaves, naturales y táctiles, así como la combinación de tonalidades neutras y cálidas con golpes de color en paletas áridas y terrosas le darán nueva vida a los distintos espacios en salas, recámaras y comedores.

Para mantener el equilibrio, espacios integrados y con energías limpias es importante utilizar materiales naturales, colores neutros como predominantes y vegetación para mantener la conexión entre el interior y exterior.